CASA PARRA
La vivienda se sitúa en Salou (Tarragona) y se resuelve en una sola planta mediante la articulación de tres piezas rectangulares que se conectan a través de patios intermedios, configurando una secuencia espacial continua donde los vacíos adquieren un papel estructurador en la organización y en la entrada de luz natural. La implantación responde a una orientación clara hacia el sur, reservando la franja norte para concentrar las zonas húmedas y de servicio, lo que permite optimizar el paso de instalaciones y liberar el resto de la vivienda hacia las vistas y el asoleo. Hacia el sur, la casa se abre mediante un gran porche longitudinal que recorre toda su longitud y establece una relación directa con el exterior. Este porche, resuelto con una estructura metálica ligera en contraste con la solidez del resto del sistema constructivo —muros de carga de termoarcilla vista, forjados con vigas de hormigón y bovedillas curvas—, se convierte en el elemento central del proyecto. Sobre él se dispone una pérgola vegetal con especies trepadoras de hoja caduca que actúan como filtro climático: proporcionan sombra densa en verano, reduciendo la incidencia solar directa, y permiten la entrada completa de luz en invierno. La combinación de esta cubierta verde con persianas de madera transforma el porche en un espacio intermedio altamente versátil, capaz de adaptarse a distintas condiciones climáticas y usos, funcionando como extensión de la vivienda y como sistema de control ambiental pasivo. Este ámbito híbrido no solo regula la relación interior-exterior, sino que define la experiencia doméstica, aportando privacidad, confort y una gradación precisa entre los espacios construidos y el jardín.




















